Tiempo. Tu recuerdo era algo que lastimaba, que quemaba y me ahogaba en llanto. Soñé, amé, confié, lloré, crecí, maduré... contigo o sin ti el tiempo seguiría su curso sin importarle cuantas veces me tiraba a la cama sollozando, en un grito ahogado, tu nombre.
Olvido. Construí mi futuro en tus ojos, ojos que ya no veía. Borré el brillo que tu presencia provocaba en los míos... Sabía, desde el primer día, que quererte dolería. Y dolió tanto que en lugar de olvidarte, te amaba cada vez más. Olvidé mi ser.
Adiós. Superar lo que fui, aprender de lo que soy, mirar siempre adelante y dejarte donde estás: en el pasado.Ya no estás aquí, ya no estás en mí. Ésta es la última vez que tu recuerdo se mezcla con mi inspiración.
Te amé, te odié... te superé.